En Salta, una familia necesita más de $1,3 millones por mes para no ser pobre

El aumento del costo de vida sigue golpeando el bolsillo de los hogares salteños. Según los últimos datos oficiales, un hogar de cuatro integrantes necesita al menos $1.360.000 mensuales para cubrir sus gastos básicos, mientras que solo para alimentos debe destinar más de $620.000.

El costo de vida continúa en ascenso en Argentina y Salta no es la excepción. De acuerdo con los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), una familia tipo necesitó en enero de 2026 ingresos superiores a $1.360.299 por mes para no caer por debajo de la línea de pobreza.

Este valor corresponde a la Canasta Básica Total (CBT), indicador que mide el ingreso mínimo necesario para cubrir gastos esenciales como alimentación, transporte, servicios, salud, educación y vestimenta. La medición se realiza tomando como referencia un hogar compuesto por dos adultos y dos hijos.

Cuánto cuesta comer

Dentro de ese total, la mayor presión sobre el presupuesto familiar proviene del costo de los alimentos. Según el mismo informe, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) —que marca la línea de indigencia— superó los $623.000 mensuales para una familia de cuatro integrantes.

Esto significa que un hogar que no alcanza ese ingreso ni siquiera puede cubrir sus necesidades alimentarias mínimas, sin contar gastos como alquiler, transporte, servicios o educación.

Además, durante enero la canasta alimentaria registró un aumento del 5,8% mensual, mientras que la canasta total subió 3,9%, reflejando el fuerte impacto que continúan teniendo los alimentos en el costo de vida.

La realidad en Salta

Aunque el cálculo oficial se basa principalmente en datos del Gran Buenos Aires, economistas y analistas advierten que la situación en provincias del interior como Salta puede ser incluso más compleja, debido a diferencias en el costo de transporte, alimentos y servicios.

En el caso del aglomerado Salta, los últimos datos de la Encuesta Permanente de Hogares indican que casi el 29,5% de la población vive bajo la línea de pobreza, mientras que la indigencia ronda el 4,1%.

Otros estudios académicos incluso advierten que, considerando indicadores más amplios de privaciones sociales, la pobreza podría alcanzar a más de la mitad de la población salteña, reflejando las profundas desigualdades estructurales de la provincia.

El peso del costo de vida

El aumento de los precios en rubros clave como alimentos, servicios y transporte obliga a muchas familias a destinar una porción cada vez mayor de sus ingresos a cubrir necesidades básicas.

Especialistas advierten que, mientras el ingreso mínimo para no ser pobre ronda actualmente $1,36 millones mensuales, para pertenecer a la clase media baja en Argentina se necesitan ingresos superiores a los $2 millones por mes, lo que evidencia la dificultad de muchas familias para mejorar su situación económica.

Un desafío social persistente

La evolución de la canasta básica se convirtió en uno de los principales indicadores para medir el impacto de la inflación en la vida cotidiana. En provincias del norte argentino, donde los salarios suelen estar por debajo del promedio nacional, el aumento del costo de vida tiene un efecto aún más fuerte sobre los hogares.

En este contexto, el ingreso necesario para cubrir las necesidades básicas continúa creciendo y marca un desafío central para miles de familias salteñas que luchan mes a mes por sostener su economía doméstica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *