
El nefrólogo Jorge Lauxmann, integrante del Comité de Ética del hospital San Bernardo, consideró que el país debe avanzar en una discusión sobre el final de la vida y destacó la importancia de garantizar cuidados paliativos.
La discusión sobre la eutanasia volvió a instalarse en Argentina tras la presentación de un nuevo proyecto de ley en el Congreso Nacional. En Salta, el médico nefrólogo Jorge Lauxmann, integrante del Comité de Ética del hospital San Bernardo, consideró que el país debe animarse a debatir la temática.
“Más allá de nuestra idiosincrasia, los problemas de salud también los tenemos. Nuestros pacientes sufren las mismas enfermedades que los holandeses, ingleses o estadounidenses. Desde este punto de vista, deberíamos dar esa discusión”, expresó el especialista.
Lauxmann reveló además una realidad que, según indicó, atraviesa diariamente en el contacto con pacientes con enfermedades complejas y terminales. “Hoy hay pacientes que nos refieren: ‘Doctor, me quiero morir’”, afirmó, aunque recordó que actualmente en Argentina no existe ningún tipo de eutanasia legal.
El profesional explicó que el proyecto impulsado a nivel nacional contempla casos de personas con enfermedades graves e incurables, padecimientos crónicos incapacitantes y sufrimientos físicos o psicológicos considerados intolerables.
“En la práctica, la mayor frecuencia de pacientes que solicitan esta práctica son personas con cáncer avanzado o enfermedades neurodegenerativas, aunque puede darse en otros contextos”, señaló.
Asimismo, destacó que la iniciativa establece como requisito garantizar previamente el acceso a cuidados paliativos integrales. “No se trata solo de controlar el dolor, sino de acompañar integralmente al paciente en todos los aspectos de su enfermedad”, sostuvo.
Mientras el proyecto genera posiciones divididas y resistencia en algunos sectores, especialmente religiosos, el debate sobre la eutanasia vuelve a poner en discusión temas sensibles vinculados al sufrimiento, la dignidad y el derecho a decidir sobre el final de la vida.

