
El gerente del Hospital Miguel Ragone señaló que las consultas aumentaron hasta un 25% y que cada médico tiene más de 300 pacientes a cargo. Aseguran que el sistema trabaja al límite.
El sistema de salud mental en Salta atraviesa un momento de fuerte presión debido al incremento sostenido de consultas y la falta de profesionales especializados. Así lo advirtió el gerente del Hospital Miguel Ragone, Facundo Frissia, quien aseguró que el equipo médico trabaja al límite para sostener la atención de los pacientes.
Según explicó el funcionario, en los últimos años se registró un crecimiento significativo de la demanda de atención. Las consultas ambulatorias aumentaron entre un 10 y un 15 por ciento, mientras que las atenciones en la guardia del hospital se incrementaron entre un 20 y un 25 por ciento.
Frissia detalló además que la patología más frecuente que se atiende en el hospital continúa siendo la esquizofrenia. Sin embargo, remarcó que en los últimos años creció de manera marcada la cantidad de pacientes con diagnóstico dual, es decir, personas que presentan trastornos de salud mental junto con problemas de adicciones.
“La patología número uno sigue siendo la esquizofrenia, pero lo que ha ido en aumento de manera importante son los pacientes duales”, señaló.
El gerente también expuso la sobrecarga que enfrenta el personal médico. Según indicó, hace cinco años cada profesional tenía entre 140 y 200 pacientes a su cargo. En la actualidad esa cifra trepó a alrededor de 320 pacientes por médico.
En ese sentido, advirtió que el hospital cuenta actualmente con trece psiquiatras, aunque no todos cumplen funciones en consultorio o guardia, lo que complica aún más la capacidad de respuesta frente a la creciente demanda.

Durante una entrevista con la Radio FM Aries, Frissia sostuvo que, en un escenario ideal, el hospital debería contar al menos con 25 psiquiatras y sumar más psicólogos para poder brindar una atención adecuada.
Otro dato que preocupa a los profesionales es la edad de los pacientes que llegan al centro de salud. Según explicó, cada vez son más jóvenes las personas que buscan ayuda, ya que el hospital atiende a partir de los 15 años.
“Hacemos lo imposible para sostener la atención y el seguimiento de los pacientes”, reconoció el gerente, al describir el esfuerzo diario del equipo de salud mental frente a una demanda que no deja de crecer.
