
Un incidente en la Escuela Jorge Edgar Leal de Rosario de la Frontera volvió a encender la alarma sobre las condiciones edilicias de las instituciones educativas de la provincia. Una docente sufrió un golpe en la cabeza cuando una ventana se desprendió de su estructura y cayó sobre ella en plena jornada escolar.
De inmediato, personal del establecimiento asistió a la trabajadora, quien fue trasladada al nosocomio local por prevención, donde recibió atención médica. Según fuentes sanitarias, se encuentra fuera de peligro, aunque permanecerá bajo control por algunas horas.
El hecho generó gran preocupación entre los padres, que se acercaron al colegio para interiorizarse de la situación y expresar su malestar por el estado general del edificio. “Si no se van a preocupar por las condiciones, nosotros como papás realizaremos una marcha”, manifestaron con firmeza algunos tutores, quienes señalaron que vienen reclamando desde hace tiempo mejoras estructurales.
La comunidad educativa remarcó que no es la primera vez que se producen situaciones de riesgo vinculadas a la falta de mantenimiento. Entre los reclamos más recurrentes se encuentran filtraciones de agua, problemas eléctricos y el deterioro de aberturas y techos, que representan un peligro tanto para alumnos como para el personal docente y administrativo.
La caída de la ventana puso en evidencia la urgencia de intervenciones que garanticen condiciones seguras. Padres y docentes coincidieron en que la educación de calidad debe ir acompañada de infraestructura adecuada, y que no pueden exponerse a nuevos accidentes evitables.
El caso fue notificado a las autoridades educativas y municipales para que se tomen medidas inmediatas. Mientras tanto, los padres organizan reuniones y evalúan concretar una marcha en los próximos días, con el objetivo de visibilizar la situación y exigir respuestas concretas.
El episodio en la Jorge Edgar Leal reabre un debate que se repite año tras año en diferentes puntos de la provincia: la necesidad de garantizar edificios escolares en condiciones óptimas para el normal desarrollo de las clases, protegiendo la seguridad de toda la comunidad escolar.
