
El humorista Cacho Garay atraviesa un delicado estado de salud tras sufrir la amputación de todos los dedos de un pie como consecuencia de complicaciones derivadas de una diabetes avanzada. Según confirmó su entorno, el artista presenta fuertes dolores, dificultades para caminar y un deterioro general en su calidad de vida.
La situación médica se suma al proceso judicial que continúa abierto en su contra. Garay está imputado por violencia de género y abuso sexual, en una causa iniciada por su expareja. Aunque recuperó la libertad en abril tras permanecer dos años detenido, debe presentarse mensualmente en Fiscalía y tiene prohibido acercarse a su antiguo domicilio.
Desde su defensa indicaron que, tras la intervención quirúrgica, el comediante también enfrenta un cuadro emocional complejo, lo que genera preocupación adicional en su entorno.
El caso vuelve a generar repercusión pública por la combinación entre su frágil estado de salud y el proceso judicial que sigue en marcha.

