
Payogasta, el pintoresco pueblo de los Valles Calchaquíes vecino a Cachi, es reconocido a nivel nacional por su histórica relación con el pimiento y la producción artesanal de pimentón. En una extensa nota, el diario Tiempo Argentino puso el foco en esta tradición ancestral que se mantiene viva gracias al esfuerzo colectivo de los productores locales.
Uno de ellos es Daniel Fabián, integrante de la Cooperativa Agropecuaria Payogasta, que reúne a quince pequeños productores y produce alrededor de 60 toneladas de pimentón por año. “Soy bisnieto de productores de pimientos”, afirma Fabián, quien remarca el valor del trabajo en equipo y la importancia de sostener esta actividad que identifica a la comunidad.

El proceso comienza entre fines de marzo y mayo, cuando se cosecha el pimiento. Luego, los frutos se secan al sol durante dos o tres semanas en canchas especiales —superficies de piedra o ripio— aprovechando el intenso sol otoñal de la zona. Una vez secos, se muelen para obtener el pimentón, producto final que puede adquirirse directamente en la cooperativa.
“Vamos creciendo de a poquito”, dice Fabián, quien también destaca la reciente llegada del producto a mercados como Mar del Plata, Córdoba y Rosario. Además, anticipó que están trabajando para techar el área donde se realiza la molienda, con el objetivo de mejorar las condiciones de producción.
La postal de los pimientos extendidos como un manto rojo sobre la tierra es una imagen típica del otoño en los Valles Calchaquíes. En cada rincón llano o ladera soleada, los frutos se secan con paciencia y tradición, convirtiendo al paisaje en un verdadero mar rojo que maravilla a quienes visitan la región.