
Este martes, el Concejo Deliberante de Campo Quijano tratará un pedido de informe presentado por la concejala de la UCR, Lorena Torres, que exige al Ejecutivo municipal brindar detalles sobre los ingresos, egresos y modalidad de organización de las ediciones 2024 y 2025 del Festival de Campo Quijano.
La iniciativa surge ante la falta de rendiciones oficiales sobre el uso de fondos públicos en estos eventos culturales, situación que vuelve a poner en el centro del debate la transparencia en la gestión de festivales organizados por municipios salteños.
Entre los puntos solicitados, Torres requiere conocer:
- Cómo se contrató a los artistas.
- Qué empresa se encargó de la producción.
- Qué rol cumplió la Municipalidad.
- Cuáles fueron los ingresos obtenidos por entradas, subsidios u otros aportes.
La preocupación radica en que no existe una rendición oficial del festival 2024, ni hay fecha anunciada para la correspondiente al 2025, a pesar de que ambos eventos ya se realizaron. Las únicas referencias públicas provienen de publicaciones en redes sociales y medios locales, donde se promocionaba el festival como organizado por el Ejecutivo local.
En las entradas impresas del evento figura la empresa Vía 2 SRL como productora. Según trascendió, esta firma habría solicitado participar en la organización. También se informó que la venta de entradas era para recaudar fondos para el municipio, pero hasta el momento no se ha publicado ningún balance que respalde dicha información.
«La comunidad merece saber si el festival fue rentable, cómo se organizó y qué recursos se usaron. Es una cuestión de deber institucional», sostuvo Torres en declaraciones a medios locales.
Comparación con otros municipios
El caso de Campo Quijano contrasta con la situación en Chicoana, donde la organización del Festival del Tamal 2025 —a cargo de la Agrupación de Gauchos, una entidad privada— ya anunció que presentará su rendición de cuentas en 15 días. Además, convocaron públicamente a la ciudadanía y medios para transparentar los números, informando que el evento dejó ganancias.
La diferencia en el manejo de los recursos y en la voluntad de rendición pública marca un contraste notorio entre ambas localidades, y alimenta el reclamo por mayor control y transparencia en el uso de fondos públicos en los festivales provinciales.
