
El viernes pasado concluyó la primera semana de rastrillajes en el área comprendida entre Joaquín V. González y la Difunta Correa en General Güemes, sin obtener resultados positivos en la búsqueda. Esta semana, las autoridades decidieron suspender las actividades para analizar los datos recolectados y definir las próximas acciones en la investigación.
Los rastrillajes fueron ordenados a solicitud del fiscal Eduardo Villalba, en el marco de la causa que tiene como principal acusado al camionero Héctor Romero, imputado y bajo prisión domiciliaria por el delito de homicidio agravado con alevosía.
Durante las búsquedas, surgió una alerta al encontrarse restos óseos en las cercanías de una laguna. Sin embargo, fuentes oficiales confirmaron que dichos restos pertenecían a animales, posiblemente vacunos o equinos, descartando cualquier relación con el caso.
Elementos clave en la investigación
La principal línea de sospecha se basa en los registros de las antenas de telefonía celular, que indican la presencia del dispositivo de Romero en puntos específicos del área investigada. Sin embargo, el acusado no mencionó detalles relevantes en su declaración, dejando muchas preguntas sin resolver.
Próximos pasos
Los rastrillajes, que fueron autorizados por la jueza Mariela Giménez, se llevaron a cabo durante tres días. Ante la falta de avances, se realizará una evaluación integral por parte de los equipos que participaron en las operaciones para determinar nuevas estrategias.
Mientras la investigación avanza, los familiares y amigos de Cash continúan atentos a las novedades, exigiendo respuestas y justicia en un caso que mantiene en vilo a la comunidad.
