
La plata volvió a ocupar un lugar central en el debate minero argentino ante las proyecciones que anticipan un pico exportador hacia 2032, impulsado por precios internacionales que se ubican muy por encima de los supuestos oficiales. Así lo señala un informe publicado por Ámbito, que destaca el rol estratégico del metal tanto como activo de refugio como por su creciente uso industrial.
Al segundo semestre de 2025, Argentina cuenta con 13 proyectos mineros en producción que generan plata, aunque solo tres la tienen como mineral principal. En el resto de los casos, se obtiene como subproducto. Ninguno de esos emprendimientos en operación se encuentra actualmente en la provincia de Salta.
Sin embargo, Salta sí figura entre las provincias con proyectos en etapas avanzadas previas a la producción. Se trata de El Quevar, uno de los 12 emprendimientos a nivel nacional que podrían comenzar a producir plata en los próximos años. El proyecto, cuyo recurso principal es la plata junto con plomo y zinc, se encuentra en la fase de Evaluación Económica Preliminar.

La principal accionista de El Quevar es la firma canadiense Argenta Silver Corp, que en marzo de 2025 anunció el ingreso del empresario Eduardo Elsztain como accionista relevante. A través de la firma IFISA, Elsztain adquirió de manera privada el 12,7% de la compañía por un monto de 3,5 millones de dólares, lo que le otorgó un lugar en el Directorio. Argenta había adquirido el yacimiento a fines de 2024 y considera a El Quevar uno de los tres mayores depósitos de plata no desarrollados del país.
Elsztain es un empresario de fuerte exposición pública y cercano al presidente Javier Milei. Es propietario del hotel Libertador, donde el mandatario se alojó durante la campaña electoral, además de varios centros comerciales en el país. También controla Cresud, una de las principales agropecuarias de la Argentina, con extensas tierras en Salta.
Su figura ha sido objeto de fuertes cuestionamientos ambientales. En el Congreso de la Nación, un investigador del CONICET lo señaló como “el mayor terrateniente de la Argentina”, con casi un millón de hectáreas, y denunció que en Salta ya habría desmontado unas 120.000 hectáreas, con planes para avanzar sobre otras 150.000 en zonas protegidas por la Ley de Bosques.
El trasfondo de esta situación se remonta a la década de 1990, cuando el gobierno de Juan Carlos Romero adjudicó más de 300.000 hectáreas de Salta Forestal a la empresa Eco Desarrollo, integrada por la firma Cervera y la familia Olmedo. Posteriormente, esas tierras fueron vendidas a Cresud. Más recientemente, en 2024, Elsztain volvió a ser noticia en la provincia al resistirse a pagar el canon establecido por el Gobierno de Salta, a través de Salta Forestal, correspondiente a la campaña 2021/2022.

