Piquete de Anta: rescatan la historia de una iglesia de 1856 que aún resiste al paso del tiempo

Una antigua iglesia construida en 1856 en la localidad de Piquete de Anta, en el departamento Anta, vuelve a cobrar visibilidad como parte del valioso patrimonio histórico y religioso de Salta. La edificación, levantada por el cura y vicario José Manuel Bazán, aún se mantiene en pie pese al deterioro provocado por el tiempo y un terremoto.

La historia tomó relevancia tras la visita de Carlos Alberto Curi, usuario de la red social Facebook, quien recorrió el lugar junto al vecino Mercedes Guerrero. Durante su visita, documentaron el estado de las ruinas y reconstruyeron relatos transmitidos oralmente por generaciones.

Según relataron, en el terreno existen dos edificaciones religiosas: la iglesia original del siglo XIX, severamente dañada y actualmente apuntalada, y una capilla más reciente, construida en la década de 1970. En el fondo de la iglesia antigua yacen los restos de dos sacerdotes, en el mismo sitio donde se presume estaba la puerta principal.

Uno de los aspectos más llamativos de la historia está vinculado a las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro, hoy alojadas en la iglesia nueva. Según la tradición oral, estas imágenes llegaron desde Perú con destino a la ciudad de Salta, pero al pasar por Piquete de Anta, los animales que las transportaban se negaron a avanzar, lo que fue interpretado como una señal divina. Desde entonces, cada 15 de septiembre, se realizan procesiones similares a las de la capital salteña.

Durante el recorrido también se evocó el pasado del pueblo, que llegó a tener una escuela, una comisaría y numerosas familias, cuyas historias aún sobreviven gracias al testimonio de los habitantes que mantienen viva la memoria colectiva.

La recuperación de este tipo de relatos y espacios ayuda a valorar el patrimonio cultural e histórico de los pueblos del interior, muchas veces olvidado. La iglesia de 1856 en Piquete de Anta no solo representa una muestra de fe, sino también un legado que merece ser conservado y reconocido como parte esencial de la historia salteña.

Fuente: Expresion del Sur

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