
Los allanamientos fueron ordenados por la Justicia Federal tras una investigación iniciada por la Dirección General de Aduanas. Los procedimientos incluyeron locales comerciales, domicilios particulares y un estudio contable.
En el marco de una investigación preliminar iniciada a partir de una denuncia presentada por autoridades de la Dirección General de Aduanas (DGA), el fiscal general Carlos Martín Amad ordenó una serie de allanamientos en distintos locales de venta de ropa de la ciudad de Salta.
Los procedimientos fueron realizados por personal de Gendarmería Nacional y de la Dirección General de Aduanas, con intervención de la jueza federal de Garantías N°2, Mariela Giménez. La causa se originó tras la detección de encomiendas con mercadería de contrabando y diversas irregularidades vinculadas al traslado y comercialización de productos.
Según se informó, durante los controles realizados por la Aduana se detectó que una misma persona aparecía reiteradamente como destinataria de los envíos, situación que despertó sospechas y derivó en la denuncia ante la Unidad Fiscal Federal de Salta.

La investigación quedó a cargo del fiscal Amad, responsable del Área de Casos Sencillos y Flagrancias. A partir de distintas medidas investigativas, se logró establecer que las personas involucradas presuntamente adquirían mercadería de contrabando y la trasladaban mediante encomiendas hacia esta ciudad para su posterior comercialización en distintos locales, entre ellos uno identificado como “Divinas”.
Asimismo, los investigadores analizaron los movimientos económicos de la firma y detectaron inconsistencias millonarias entre las acreditaciones bancarias y las facturaciones declaradas. Este hallazgo fortaleció la hipótesis fiscal sobre posibles delitos de encubrimiento de contrabando agravado por habitualidad, comercialización de productos con marcas falsificadas y una eventual conexión con maniobras de lavado de activos.

Secuestro millonario
Como resultado de los seis allanamientos realizados —tres en locales comerciales, dos en domicilios particulares y uno en un estudio contable— las autoridades lograron secuestrar una importante cantidad de dinero y mercadería.
Entre los elementos incautados se encuentran:
- $352.228.990 en efectivo.
- 4.500 dólares estadounidenses.
- Aproximadamente 263 bolsones de mercadería.
- 436 cajas de calzado presuntamente en infracción a la Ley de Aduanas y Ley de Marcas.
- 11 teléfonos celulares.
- Más de 100 tarjetas SIM.
- 3 equipos de grabación digital.
- Un CPU y dos computadoras portátiles.
- Abundante documentación vinculada a la causa.
La mercadería secuestrada será valuada por la Aduana, mientras que todos los elementos incautados serán sometidos a análisis en el marco de la investigación penal en curso.

