
La mujer denunció más de diez años de hostigamiento y aseguró que el agresor violó una restricción perimetral para perseguirla y atacarla durante el fin de semana.
Un grave caso de violencia de género conmociona a la ciudad de Concepción luego de que se viralizara un video donde un hombre golpea violentamente el parabrisas de una camioneta mientras amenaza a una joven y a sus amigas.
Tras la difusión de las imágenes en redes sociales, la víctima, identificada con las iniciales M.C., decidió romper el silencio a través de una carta publicada en Facebook, en la que relató el calvario que vive desde hace más de una década por parte de su ex pareja.
Según explicó, el episodio ocurrió durante el último fin de semana largo, cuando el acusado violó una medida cautelar de prohibición de acercamiento y contacto. La joven denunció que el hombre las persiguió y luego se subió al capó de la camioneta para intentar destruir el parabrisas a golpes de puño mientras lanzaba amenazas de muerte.
“Lo que pasó el domingo fue el límite de un calvario que vengo viviendo desde hace más de diez años”, expresó la víctima en su publicación.
En el escrito, identificó al agresor como Carlos Luciano Nieva y sostuvo que el ataque “no fue un impulso”, sino una muestra de la violencia extrema que ejerce desde hace años. Además, aseguró que el hombre utiliza su trabajo como taxista para perseguirla y vigilarla.
La denunciante detalló que tanto ella como su entorno sufren un hostigamiento constante. “Nos persigue, nos vigila, sabe nuestros horarios, qué vehículos usamos y dónde vivimos. Pasa gritando por mi casa y las de mi entorno, deja notas perturbadoras y utiliza números de WhatsApp y perfiles falsos para amedrentarme”, afirmó.
M.C. indicó que realizó la denuncia hace más de tres meses y que actualmente existe una restricción perimetral vigente, aunque aseguró que las medidas no fueron suficientes para detener el acoso.
“Las víctimas no podemos seguir viviendo encerradas, con miedo, ansiedad e inseguridad, mientras un violento que no respeta las órdenes de la Justicia sigue su vida como si nada”, manifestó.
Finalmente, la joven pidió mayor compromiso social y una rápida intervención judicial. “No voy a naturalizar más la violencia ni las amenazas de muerte. Solo queremos vivir en paz y sentirnos seguras”, concluyó.
La Gaceta
