
Las negociaciones salariales entre el gremio de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresariales del transporte siguen estancadas. Ante la falta de acuerdo, el sindicato confirmó un paro nacional de colectivos por 24 horas que se llevará a cabo mañana en todo el país.
El secretario gremial de la UTA, Gabriel Gusso, ratificó la medida de fuerza y se mostró escéptico sobre los resultados de la reunión virtual prevista para esta tarde con el nuevo secretario de Trabajo, Julio Cordero. “El paro está confirmado para mañana”, afirmó en declaraciones radiales. “Estamos sin esperanzas, el gobierno mantiene la postura de limitar las paritarias con un tope de inflación del 1%”, agregó, en referencia a la política salarial impulsada por la gestión de Javier Milei.
El conflicto se agudizó tras el rechazo del gremio a la última propuesta presentada por las cámaras empresariales (FATAP, AAETA, CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA), que ofrecieron tres sumas no remunerativas: $40.000 en mayo, $50.000 en junio y $70.000 en julio. La UTA calificó la oferta como “una falta de respeto” y ratificó su pedido de un sueldo básico de $1.700.000.
Gusso descartó la posibilidad de alcanzar un acuerdo inmediato y advirtió que solo se destrabaría el conflicto si “aparece la plata mediante un laudo arbitral”. Además, criticó duramente a los empresarios por no asistir a las paritarias: “Si no se presentan, no hay más nada que hablar, el paro está cantado”.
Por su parte, desde la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), su presidente Luciano Fusaro justificó la propuesta empresarial alegando que las tarifas están congeladas desde hace ocho meses. “La estructura de costos del gobierno se calcula con precios de diciembre y no prevé aumentos tarifarios este año. Así es muy difícil negociar”, sostuvo.
Mientras tanto, millones de usuarios del transporte público se verán afectados por la medida. El paro abarcará todas las líneas urbanas e interurbanas, salvo que surja un acuerdo de último momento.

