La Escuela Chain Wesman lleva meses sin agua y las familias reclaman una solución urgente

La Escuela N.º 4480 “Chain Wesman”, ubicada en La Lagunilla, a pocos kilómetros de Salta capital, permanece sin agua desde noviembre del año pasado. La bomba se rompió y, pese al pedido realizado al Ministerio de Educación, todavía no habría una solución. Un padre utiliza su vehículo para trasladar agua desde el sector del ex peaje Aunor.

La comunidad educativa de la Escuela N.º 4480 “Chain Wesman”, ubicada en La Lagunilla, atraviesa una situación que preocupa a familias y docentes: desde noviembre del año pasado el establecimiento no cuenta con un suministro normal de agua debido a la rotura de la bomba.

La escuela se encuentra a pocos kilómetros de la ciudad de Salta, en inmediaciones del acceso por el sector del ex peaje Aunor, pero a pesar de su cercanía con la capital provincial, los alumnos continúan asistiendo a clases en condiciones que generan preocupación.

Según manifestaron las familias, ante la rotura de la bomba se solicitó al Ministerio de Educación, a cargo de Cristina Fiore, el reemplazo del equipo. Sin embargo, hasta el momento no habrían recibido una respuesta concreta ni una solución definitiva.

Las clases comenzaron, pero el problema continúa

El ciclo lectivo comenzó con normalidad y los chicos continúan concurriendo a la institución, pero el establecimiento sigue sin contar con agua suficiente para cubrir necesidades básicas.

La situación afecta especialmente tareas esenciales como la preparación del desayuno de los alumnos y la utilización de los sanitarios, entre otras actividades cotidianas de la escuela.

Frente a esta realidad, un padre de la comunidad educativa decidió poner a disposición su propio automóvil para trasladarse hasta la zona del ex peaje Aunor y buscar agua para llevarla diariamente al establecimiento.

Un reclamo que lleva meses

La comunidad educativa reclama que el problema sea resuelto de manera definitiva y que se instale una nueva bomba que permita recuperar el suministro de agua en la escuela.

Mientras tanto, son las propias familias las que deben buscar alternativas para garantizar una necesidad básica para los niños que concurren diariamente a la institución.

El reclamo apunta ahora a las autoridades educativas provinciales para que intervengan y brinden una solución urgente a una situación que, según las familias, se arrastra desde noviembre del año pasado.

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