
El Ministerio de Seguridad, a través de la Policía de Salta y la Subsecretaría de Defensa Civil, junto a Bomberos Voluntarios y el Grupo de Rescate Salta, realizó durante la tarde de ayer múltiples intervenciones a raíz de las intensas tormentas registradas en distintas localidades de la provincia.
Uno de los operativos más importantes tuvo lugar en Campo Quijano, donde 31 personas que realizaban senderismo en el paraje Corralito debieron ser rescatadas tras ser sorprendidas por la crecida repentina del río Puyil. El procedimiento estuvo a cargo de personal de Defensa Civil, el Grupo de Rescate Montaña Salta, Bomberos de la Policía y efectivos de la comisaría jurisdiccional.

En La Caldera, dos hombres adultos y una menor de edad fueron puestos a resguardo luego de quedar varados por la crecida del río Wierna, en inmediaciones de un camping. En el lugar trabajaron equipos de operaciones de Defensa Civil, efectivos de la División Lacustre y Fluvial, Bomberos de la Policía y Bomberos Voluntarios de Vaqueros. Además, se asistió a cuatro personas cuyo vehículo quedó anegado en la zona.
Por otra parte, en Vaqueros, dos personas fueron rescatadas por personal policial tras quedar atrapadas en el cauce del río, en la zona del puente de la localidad. Desde el Ministerio de Seguridad informaron que continúan los relevamientos en distintas localidades para evaluar daños y brindar asistencia.
Ante las alertas meteorológicas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional, las autoridades reiteraron una serie de recomendaciones a la comunidad: permanecer en los hogares, evitar concurrir o permanecer en ríos, diques y espejos de agua por el riesgo de crecidas repentinas, alejarse de árboles y postes, asegurar techos, no arrojar elementos que obstruyan los desagües pluviales y no sacar los residuos a la vía pública.

Asimismo, se solicitó a los conductores evitar la circulación vehicular y, en caso de ser imprescindible transitar, hacerlo a velocidad reducida, con extrema precaución y con las luces bajas encendidas, ya que la lluvia disminuye la visibilidad y modifica las distancias de frenado.

