
El innovador proyecto ofrece a músicos locales un espacio de grabación con una acústica natural, creado con técnicas de bioconstrucción. Las sesiones fueron registradas por Mariano Sivak, Pacha y Max Hanne.
En la localidad de San Carlos, en los Valles Calchaquíes, un singular proyecto artístico y cultural busca fusionar la música con el entorno natural. Se trata de El Horno Sonoro, un espacio de grabación construido íntegramente con barro y paja, pensado para que músicos de la región puedan registrar sus obras en un ambiente con una acústica única.
La propuesta pone en valor las técnicas tradicionales de bioconstrucción y el vínculo entre el paisaje, los materiales de la tierra y la creación artística. Más que un estudio de grabación convencional, El Horno Sonoro se presenta como una experiencia que conecta a los artistas con la identidad cultural y el patrimonio natural de los Valles Calchaquíes.

En los últimos días se dieron a conocer imágenes y registros de las sesiones realizadas en el lugar, donde distintos músicos pudieron grabar sus producciones en este espacio especialmente diseñado para potenciar el sonido de manera natural.
El registro audiovisual y fotográfico estuvo a cargo de Mariano Sivak, Pacha y Max Hanne, quienes documentaron el proceso creativo y la esencia de un proyecto que combina arquitectura, música y tradición.

Con esta iniciativa, San Carlos suma una propuesta innovadora que promueve el desarrollo cultural, rescata saberes ancestrales y ofrece a los artistas un escenario diferente para la producción musical, donde la tierra también se convierte en protagonista del sonido.

