
Ocurrió en el momento más crítico del temporal, a la altura del km 678 de la ruta nacional 16. La medida, ordenada por el intendente, buscó evitar que el caudal volviera a ingresar al casco urbano.
En el momento más crítico del temporal que afectó a El Galpón, el intendente Federico Sacca tomó una decisión excepcional: ordenó abrir y romper puentes y alcantarillas en fincas ubicadas sobre la traza de la ruta nacional 16, luego de que el agua ya hubiera sobrepasado la cinta asfáltica a la altura del kilómetro 678.
Ese desborde fue determinante. Cuando el caudal cruzó la ruta, se dirigió directamente hacia los sectores más bajos del pueblo, provocando el anegamiento de las zonas más vulnerables de la ciudad.
El punto de quiebre: km 678
Según se pudo reconstruir, el volumen de agua que descendía desde campos y zonas altas saturó la banquina hasta desbordar sobre el asfalto. Una vez que la ruta dejó de funcionar como contención natural, el flujo encontró pendiente hacia el casco urbano.
Frente a ese escenario, la maquinaria municipal intervino abriendo pasos en estructuras rurales para permitir que el agua escurriera por la banquina antes de volver a acumularse sobre la traza vial. La medida buscó evitar que el fenómeno se repitiera mientras el caudal continuaba descendiendo desde el sector rural.
Una decisión en tiempo real
La intervención se realizó en pleno desarrollo de la emergencia, con suelos completamente saturados y el nivel del agua en ascenso. No se trató de una acción preventiva planificada, sino de una respuesta inmediata ante un punto ya colapsado.
El operativo implicó la ruptura de alcantarillas de cemento y pasos de finca, una decisión poco habitual que podría generar consecuencias administrativas o reclamos posteriores.
Sin embargo, desde el municipio sostienen que la prioridad fue impedir que el agua volviera a cruzar la ruta y agravara el impacto sobre las viviendas que ya habían resultado afectadas.
Expresión del Sur

