
El peligro de una descarga eléctrica depende del tipo de corriente, del nivel de tensión, del recorrido de la corriente en el cuerpo, del estado de salud general de la persona y de la rapidez con la que recibe atención médica.

Las descargas eléctricas pueden causar quemaduras, o bien no dejar ninguna marca visible en la piel. En ambos casos, la corriente eléctrica que atraviesa el cuerpo puede provocar daños internos, paro cardíaco y otros tipos de lesiones. En algunas circunstancias, incluso una pequeña cantidad de electricidad puede ser fatal.
Toma estas medidas de inmediato mientras esperas que llegue la ayuda médica:
- Desconecta la fuente de electricidad, si es posible. De lo contrario, usa un objeto que no conduzca la electricidad, hecho de cartón, plástico o madera para alejar la fuente de la persona lesionada y de ti.
- Comienza la reanimación cardiopulmonar si la persona no muestra signos de circulación, como respiración, tos o movimiento.
- Intenta evitar que la persona lesionada tome frío.
- Colócale un vendaje. Cubre las quemaduras con un vendaje de gasa estéril, si tienes a mano, o con un trapo limpio. No uses toallas ni mantas, porque las fibras sueltas pueden quedar pegadas en las quemaduras.

Demos un buen uso al 911 y trabajemos juntos para mantenernos seguros ante cualquier eventualidad eléctrica. ¡La prevención es clave!»
