
Cerrillos se prepara para vivir una nueva edición de los tradicionales Corsos de Flores, una de las celebraciones más emblemáticas del Valle de Lerma y reconocida como patrimonio inmaterial de la identidad local. Con más de un siglo de historia, el carnaval cerrillano vuelve a posicionarse como una de las expresiones culturales más arraigadas de la región.
Desde la organización destacaron el valor simbólico y social de la festividad. “El carnaval es patrimonio inmaterial de nuestra identidad. No podemos perderlo: debemos celebrarlo y preservarlo”, señalaron, al subrayar que cada comparsa, murga, caretón y batucada representa una herencia cultural transmitida de generación en generación, consolidando a Cerrillos como la Capital del Carnaval.
El ciclo carnestolendo comenzará el sábado 3 de enero con el tradicional desentierro del carnaval, ceremonia que marcará el inicio de varias semanas colmadas de música, color y alegría popular. La inauguración oficial de los Corsos de Flores será el sábado 10 de enero en el corsódromo Martín Miguel de Güemes, con la participación de comparsas artísticas, murgas humorísticas, caretones, batucadas, caporales e invitados especiales.
Tras la apertura, el carnaval continuará con cinco noches más de celebración: el sábado 17 de enero se llevará a cabo la segunda jornada; el 24 de enero, la tercera; el 31 de enero, la cuarta; y el 7 de febrero, la quinta. La clausura está prevista para el sábado 14 de febrero, con el tradicional entierro del carnaval y la quema del Pujllay, rito que simboliza el cierre del ciclo festivo.
Con una propuesta cultural renovada y un firme compromiso por preservar su esencia, Cerrillos se alista para recibir a miles de visitantes y celebrar más de 120 años de historia, identidad y carnaval en el corazón del Valle de Lerma.
