
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) anunció la prohibición del uso, distribución y comercialización en todo el territorio argentino de los productos Mentisan y Gel Anti Calambres. La decisión se tomó debido a la falta de autorización para su elaboración y distribución en el país, ya que ambos productos suelen adquirirse a través de la venta callejera.
La medida se formalizó mediante la Disposición 1124/2025, publicada este lunes en el Boletín Oficial. Según el documento, la pomada mentolada Mentisan se promociona como un remedio para aliviar síntomas de gripe, resfrío y tos, así como dolores musculares, reumáticos y de cabeza, picaduras de insectos, labios agrietados, quemaduras y heridas leves. También se indica su uso como emoliente y suavizante de la piel, y para inhalaciones y vaporizaciones.
Por su parte, el Gel Anti Calambres se describe como un producto diseñado para aliviar rápidamente los dolores provocados por calambres, gracias a sus ingredientes activos como potasio, magnesio y calcio, que supuestamente desinflaman la tensión muscular y aceleran la desaparición del dolor.
No obstante, ANMAT determinó que ambos productos deben ser considerados medicamentos, ya que se presentan como preparados farmacéuticos destinados a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades o condiciones patológicas, o a modificar sistemas fisiológicos en beneficio de quienes los utilizan.
El organismo señaló que ni Mentisan ni el Gel Anti Calambres cuentan con la autorización necesaria para ser comercializados como medicamentos en Argentina. Esto implica que se desconoce su procedencia, las condiciones en las que fueron elaborados y su seguridad, lo que representa un riesgo para la salud pública.
Además, la Dirección de Gestión de Información Técnica de la ANMAT confirmó que las empresas Droguería INTI SA y Laboratorio NATU-RAL, responsables de la producción de estos artículos, no poseen habilitación vigente ante el organismo.
En este contexto, ANMAT exhorta a la población a evitar el uso de estos productos y a no adquirir medicamentos sin la correspondiente autorización sanitaria, recordando la importancia de verificar la procedencia y legitimidad de los mismos a fin de resguardar la salud.
