
📷 Don Paulino Jaurez junto Vicente Bermudez
Reconocido por su extraordinaria habilidad para enlazar animales durante la noche, Vicente Bermúdez se convirtió en una de las figuras más emblemáticas de la tradición oral del sur salteño. Su historia, inmortalizada en la literatura y transmitida de generación en generación, mezcla hechos, testimonios y leyendas.
En la memoria popular de Las Lajitas, el nombre de Vicente Bermúdez ocupa un lugar especial. Su habilidad como gaucho, domador y rastreador fue tan extraordinaria que, con el paso de los años, dio origen a una de las leyendas más conocidas del sur de Salta: la del hombre que, según los relatos populares, habría hecho un pacto con el diablo para dominar el monte y enlazar animales en plena oscuridad.
Aunque esa versión nunca tuvo respaldo documental, el mito se mantuvo vivo a través de la tradición oral y pasó de generación en generación.
El escritor Manuel Aráoz inmortalizó a Bermúdez en su novela costumbrista Anselmo Paz, donde lo retrata como un hombre de baja estatura, de físico atlético y gran fortaleza. Lo describe con rostro redondo, ojos pequeños y vivaces, una espesa barba que comenzaba a encanecer y un carácter alegre que contrastaba con la fama casi sobrenatural que lo rodeaba.
La obra explica que sus habilidades eran fruto de años de experiencia en el campo. Desde niño recorrió el monte a caballo, aprendiendo a interpretar el comportamiento de los animales y a desplazarse incluso durante las noches más oscuras. Su capacidad para esperar el momento justo antes de iniciar una persecución era comparada con la de un felino.
«Como un felino espera y observa el momento para dar el zarpazo, Vicente acechaba antes de largarse tras el animal que querían pillar en las noches claras», relata Aráoz en su novela.
El propio Bermúdez rechazaba las versiones que atribuían su talento a fuerzas sobrenaturales y aseguraba que todo era producto de la práctica y el conocimiento del monte. Sin embargo, sus recorridas nocturnas alimentaron las creencias populares sobre salamancas, apariciones y otros misterios propios de la cultura rural.
Uno de los testimonios más recordados es el de Pantaleón Aguirre, quien aseguró que «para el monte no había gaucho como él» y lo evocó siempre vestido con la indumentaria tradicional. También sostuvo que Bermúdez viajó a la ciudad de Salta para participar de la filmación de la película Taras Bulba.
La leyenda también fue transmitida dentro de su propia familia. Su nieta, Esperanza Toledo, recordó haber escuchado desde niña las historias sobre el supuesto pacto con el diablo.
«Mi abuelo era don Vicente Bermúdez y me han contado que tenía contrato con el diablo. Salía de noche a encerrar a las vacas. A mi papá lo llevaba al monte para que vea la salamanca; era una cueva con víboras», relató.
Con el paso del tiempo, la figura de Vicente Bermúdez trascendió el ámbito familiar y se convirtió en un símbolo de la identidad gaucha de Las Lajitas. En homenaje a su legado, un fortín gaucho lleva su nombre.
Entre la realidad y la leyenda, Vicente Bermúdez sigue siendo uno de los personajes más fascinantes de la historia oral salteña, donde el talento, la cultura popular y los relatos del monte se entrelazan hasta convertirse en patrimonio de la memoria colectiva.
