Escándalo y hermetismo en el penal de Salta: investigan a un jefe penitenciario tras una requisa sorpresa

Un operativo de control realizado en la Unidad Carcelaria N.º 1 habría detectado estupefacientes en poder de un alto mando del servicio penitenciario. El hecho generó fuerte malestar interno y, hasta el momento, no existe información oficial.

Un fuerte clima de tensión y hermetismo se vive en el interior del Servicio Penitenciario de Salta, luego de que una requisa sorpresa realizada esta semana en la Unidad Carcelaria N.º 1 (UC1) derivara en un presunto hallazgo de drogas en poder de un jefe penitenciario.

Según información a la que pudo acceder el medio El Camión de Germán Noticias, el procedimiento se habría realizado el pasado miércoles alrededor de las 6:30 de la mañana en el acceso principal del penal, como parte de los controles aleatorios que se llevan adelante para evitar el ingreso de elementos prohibidos al establecimiento.

Durante la inspección al personal civil y uniformado que ingresaba a la unidad, los agentes habrían encontrado estupefacientes entre las pertenencias de un jefe penitenciario cuya identidad aún no fue confirmada oficialmente.

La situación generó una fuerte controversia interna no solo por el presunto hallazgo, sino también por una supuesta maniobra de encubrimiento posterior. De acuerdo con testimonios recogidos dentro de la institución, el jefe de requisa presente en el lugar habría optado por no avanzar con el procedimiento legal correspondiente debido al rango jerárquico del involucrado.

“Si hubiese sido un agente de menor jerarquía, ya estaría detenido”, señalaron fuentes internas, reflejando el malestar que atraviesa a parte del personal penitenciario.

Además, trascendió que algunos subalternos que presenciaron el episodio habrían recibido instrucciones de mantener silencio para evitar que la situación trascendiera a la Justicia o a la opinión pública.

Hasta el momento, no se difundió ningún parte oficial que confirme lo ocurrido ni la identidad del jefe señalado o del personal que participó del operativo. El silencio institucional alimenta las versiones que circulan dentro y fuera del penal.

El episodio vuelve a poner en el centro del debate los mecanismos de control interno dentro del sistema carcelario y el problema del ingreso de drogas en las cárceles, uno de los desafíos más sensibles para la seguridad penitenciaria en la provincia.

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